El control de glucosa es una parte muy importante del día a día de una persona con diabetes.
Se trata de comprobar nuestra glucosa en determinadas horas del día para tener una orientación de lo bien o mal controlados que estamos, y también para determinar la cantidad de insulina que necesitamos, por ejemplo, antes de las comidas.
Lo ideal es disponer de nuestro propio glucómetro, y anotar las cifras que obtenemos, para poder facilitar el control y el ajuste de nuestra medicación.
Habitualmente, un paciente con diabetes tipo 2, tiene un número limitado de tiras de glucemia semanales, por lo que debe medir su glucosa una vez al día, o incluso menos. Habitualmente lo hace en ayunas. Las personas con diabetes tipo 1, en cambio, miran su glucosa entre 4 y 10 veces al día, lo mismo sucede con los diabéticos tipo 2 que están a tratamiento con insulina. Los momentos del día en los que miramos nuestra glucosa son principalmente antes y después de las comidas, para ajustar las dosis de insulina que necesitamos.
Existen muchos tipos de glucómetros, dependiendo de nuestras necesidades, algunos de ellos también nos permiten medir los niveles de cetona en sangre, muy útiles en el control de los niños.
En la Asociación de Diabéticos Ferrolterra disponemos de múltiples modelos a disposición de nuestros socios.




